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Cuánto cuesta una página web en Argentina, con números

Lykos6 min de lectura

Si pediste tres presupuestos para una web, ya sabés cómo termina: uno te dice USD 300, otro USD 1.500 y el tercero USD 6.000. Los tres dicen "página web institucional, responsive, optimizada para SEO". Ninguno te explica por qué hay veinte veces de diferencia entre el primero y el último.

Este artículo es el que nos hubiera gustado leer del otro lado del mostrador. Incluye nuestros precios, que es lo que casi ninguna agencia publica.

Nuestros números, primero

Trabajamos por proyecto cerrado, no por hora: el número se define antes de escribir la primera línea y no cambia si el trabajo nos lleva más de lo previsto. Ese riesgo es nuestro, no tuyo.

  • Mínimo: USD 1.000. Por debajo de eso no nos conviene tomarlo, y decirlo de entrada te ahorra una reunión.
  • Un sitio institucional típico: entre USD 1.000 y USD 3.000, con entrega en dos semanas.
  • Incluido: deploy y CI/CD configurados, medición de rendimiento antes y después con el informe, dos semanas de ajustes sobre lo entregado, tres meses de mantenimiento y garantía, y el repositorio a tu nombre.

No hacemos diseño gráfico. Lo contratamos aparte o trabajamos sobre el que ya tengas. Preferimos decirlo antes que cobrarte por algo que vamos a tercerizar igual.

Por qué hay veinte veces de diferencia

Porque no estás comparando lo mismo, aunque los tres presupuestos usen las mismas palabras. La diferencia casi nunca se ve el primer día: se ve al tercer mes.

El presupuesto más barato

Existe y es real: alguien te va a hacer una web por doscientos o trescientos dólares. Nosotros perdimos un trabajo así.

Lo que entregaron fue una imagen gigante pegada en una página. Se veía parecido al diseño. Y tenía tres problemas que el cliente descubrió después:

  • Cargaba lento, porque una imagen con todo el contenido adentro pesa muchísimo más que el texto equivalente.
  • Google no podía leer nada, porque no había texto que leer. Para un buscador, esa página está en blanco. No importa cuántas palabras clave tenga la imagen: no las ve.
  • Cambiar un precio significaba volver a exportar la imagen y volver a subirla. Cada corrección dependía de que la persona que la hizo tuviera tiempo.

Salió barato una vez y hubo que hacerlo de nuevo. Ese es el patrón: el presupuesto más bajo casi nunca es más barato, es después.

La versión menos extrema del mismo problema es la plantilla de WordPress con doce plugins. Funciona el día uno. El problema aparece cuando un plugin se actualiza y otro deja de andar, o cuando alguien tiene que mantener eso durante tres años.

El presupuesto más caro

Tampoco es una estafa. Un estudio con equipo de diseño, research y varias personas cuesta más porque son más personas. Si necesitás identidad de marca desde cero, sesión de fotos, redacción y un sitio, ese presupuesto tiene sentido y nosotros no somos la opción correcta.

Lo que hay que chequear es que estés pagando por trabajo que efectivamente necesitás. Si ya tenés logo, fotos y textos, buena parte de ese presupuesto es capacidad instalada que no vas a usar.

Qué mueve el precio de verdad

Cuatro cosas, en este orden:

El alcance. No es "cuántas páginas": es cuánta lógica hay atrás. Cinco páginas de texto son un rato. Cinco páginas donde una tiene un buscador con filtros son otra cosa completamente distinta.

El SEO técnico. Metadata, datos estructurados, sitemap, hreflang si el sitio es bilingüe, redirects si estás migrando de un sitio que ya existe. Es trabajo real y es la diferencia entre que Google te entienda o no. Muchos presupuestos dicen "optimizado para SEO" y lo que hacen es poner un plugin.

Las integraciones. Pagos, facturación, turnos, stock, el sistema del proveedor. Cada sistema que tenga que conversar con afuera es trabajo, y si del otro lado no hay una API, es bastante más trabajo.

El diseño. Si hay que contratarlo desde cero o si ya existe una identidad para aplicar. Es la variable que más mueve el número y la que menos se discute al pedir presupuesto.

Cómo comparar tres presupuestos que dicen lo mismo

Esto sirve con nosotros y con cualquier otro. Son preguntas cortas y las respuestas se notan.

1. "¿Me pasás el puntaje de Lighthouse del último sitio que entregaste?" Lighthouse es la herramienta de medición de Google, es gratis y corre en el navegador. Cualquiera que trabaje bien te contesta esto en un minuto, porque ya lo tiene. Si te dan una vuelta, ahí tenés la respuesta.

2. "¿El contenido va a ser texto o imágenes?" Suena básico. Es la diferencia entre que Google pueda leer tu sitio o no.

3. "Si quiero cambiar un precio o una foto, ¿qué tengo que hacer?" Las respuestas posibles son: lo editás vos en un panel, nos escribís y lo hacemos nosotros, o hay que rehacer un archivo. La tercera es una señal de alerta.

4. "¿De quién es el código cuando terminamos?" Tiene que ser tuyo, en un repositorio a tu nombre. Si mañana querés seguir con otro equipo, no debería haber nada que te lo impida.

5. "¿Qué pasa si algo se rompe a los dos meses?" Que haya una respuesta concreta —un plazo de garantía, un período de mantenimiento— y no un "cualquier cosa nos escribís".

6. "¿Cuánto voy a pagar de hosting por mes?" Varía muchísimo según cómo esté construido el sitio, y es un costo que vas a pagar todos los meses durante años. Vale preguntarlo antes y no después.

Cuándo no deberías gastar este dinero

Un par de casos donde la respuesta honesta es no todavía:

  • Si no sabés qué querés lograr con el sitio. No es lo mismo uno para conseguir clientes, uno para mostrar la marca o uno para vender online. De eso depende todo lo demás, incluido cuánto conviene invertir. Si la respuesta es "porque hay que tener una", esperá.
  • Si lo que necesitás es un sistema y no un sitio. Cuando la operación vive en planillas y el problema real es que no hay dónde cargar los datos, una web institucional no lo resuelve. Es otro proyecto y otro presupuesto.
  • Si el sitio actual anda bien. Rehacer algo que funciona porque "quedó viejo" es la forma más cara de no resolver ningún problema. Medilo primero: si carga rápido y Google lo encuentra, gastá el dinero en otra cosa.

En resumen

El precio no es el número: es qué te llevás por ese número. Un sitio de USD 300 que hay que rehacer en seis meses salió USD 300 más el costo de rehacerlo, más los seis meses que no funcionó.

Nosotros arrancamos en USD 1.000 y un institucional típico está entre USD 1.000 y USD 3.000, en dos semanas. Si tu presupuesto es más chico, hay quien te lo hace, y ahora sabés qué preguntarle. Si es bastante más grande, probablemente necesites un estudio con equipo de diseño, y también está bien.


¿Querés un número para tu caso? Contanos qué necesitás y te decimos cuánto y en cuánto tiempo. Si no somos la opción correcta, te lo decimos también.

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